Imagina lo que debe ser…
El título de este post debería hacernos reflexionar a todos sobre unas cuantas cuestiones, a veces no nos demos cuenta de lo que somos o de lo que tenemos hasta que no lo perdemos. Yo creo que de vez en cuando hay que pararse a valorar todo lo que tenemos a nuestro alrrededor.
Hace un tiempo en un curso que hice, me dieron un texto, el cual me gustó mucho y me hizo reflexionar. Lo ideal sería estar con los ojos cerrados y que alguien nos lo leyera con música de relajación. A continuación os lo dejo. Al final de él deberíamos de darnos cuenta de que muchas veces tratamos de controlar situaciones que no necesitan nuestro control y que además ya están controladas.
Imagina que vives en un ambiente en el que nadie te habla directamente, pero hablan de ti en tu presencia…
Imagina que los niños se burlan de ti en la calle y los adultos te miran fijamente y murmuran a tus espaldas…
Imagina que las personas te cogen del brazo, te sacan a la calle, te meten en un coche y nunca te dicen a dónde vas a ir o qué vas a hacer cuando estés allí…
Imagina que vives y vas a la escuela en lugares controlados por personas que nunca te dejan ir solo a ningún sitio…
Imagina que estás en la escuela y año tras año los maestros solo te preguntan tontadas como: ¿qué color es este? o ¡señala tu nariz!… aunque tengas 18 años…
Imagina que las personas interrumpen tus intentos de hacer algo y lo hacen todo por ti…
Imagina situaciones en las que tú intentas decir que estás enfermo y nadie te entiende…
Imagínate en tu casa…, abres la nevera…, miras dentro y alguien corre hacia ti asegurándose de que no coges comida…
Imagina que vives en un sitio en el que las personas constantemente se quejan de ti o hacen chistes sobre ti en tu presencia…
Imagínate escuchando constantemente a las personas que te rodean hablar sobre lo que puedes o no hacer…
Imagínate a ti mismo como una persona que existe pero que ante los ojos de los demás pareces existir tan solo como un tema de conversación…
Imagínate escuchando a los profesionales describiendo tus limitaciones delante de ti, como si tu no pudieras entender…
Imagínate que eres un adulto aprendiendo a hacer un trabajo productivo y tus instructores te tratan como a un niño…
Imagina que no eres capaz de decir que preferirías ver un programa de TV diferente al que los demás están viendo…
Imagina que estás en una situación en la que todo el mundo te da órdenes pero nunca hablan contigo…
Imagina que las personas que te rodean sólo tienen expectativas sobre tus conductas inapropiadas…
Imagina que nunca has podido tomar ni la más mínima decisión personal, aunque seas un adulto…
Imagina situaciones en las que nadie te pregunta qué preferirías hacer o incluso comer…
